La Espiritualidad de la Música

Seguir en
FacebooktwitteryoutubeFacebooktwitteryoutube

Compartir en
FacebooktwittermailFacebooktwittermail

La Espiritualidad de la Música1)Imagen: Concierto Dios de Maravillas. Auditorio FEPADE. Autor: Benito Amaya. 27 Agosto de 2011

          Por: Sauditt Camargo Soprano egresada de las licenciatura en canto de la Facultad de Música de la UNAM

La espiritualidad en la música: Quizá pocas cosas hay en la vida que  conectan a la parte más profunda y espiritual de nosotros como lo hace la música. 

No sólo porque en esencia física y metafóricamente hablando te hace vibrar. La música ha sido parte fundamental de la historia evolutiva del mundo. Son los latidos de nuestra madre nuestro primer contacto musical y rítmico.

De manera natural e innata nos conecta de a través de los sonidos con un mundo al que aún no podemos tocar, ver, oler o probar pero con el que tenemos contacto a través del oído.

Será ahí donde comience un idilio sonoro que nos acompañará por el resto de nuestros días y que nos pondrá en contacto no sólo con el mundo, sino también con nuestras emociones.

Nos dará una gama infinita de estados de ánimo, exaltando, reafirmando, e incluso drenando todo tipo de sentimientos y sensaciones de las cuales están constituidas las relaciones humanas.  Los antiguos griegos creían que la música era capaz de afectar el estado de ánimo (Ethos de la Música). El alma humana era vista como un compuesto cuyas partes se mantenían en armonía al conservar las relaciones numéricas. De esta forma la música al estar vinculada con la matemática,  podía penetrar en el alma y restaurar su armonía interior.

Los músicos y la música.

Cuando escuchamos cantar o tocar algún instrumento,  somos capaces de escuchar el alma de las personas. Esto nos ayuda a conectarnos con nosotros mismos no sólo como individuos, si no también a nivel especie.

Son  los músicos quienes pueden intuir la profunda belleza del sonido compartiendo y permitiéndonos llegar a un estado emocional pleno porque buscan transmitir lo mejor de ellos mismos al escucha.

A veces se separa la música popular, (la que suena en la radio) de la música clásica o de conservatorio. Pensando que solamente la segunda es la que permite entablar armonía en el alma. Sin embargo, todo tipo de géneros creados por el hombre al querer comunicar y contactar con el otro también genera armonía en la energía.

La música es capaz de ayudarnos a percibir la profunda armonía del alma para darnos fuerza, color, dolor y paz a quiénes la escuchamos. Demostrando que en todos nosotros se encuentra el mismo espíritu que impregna todo el universo. Esto tiene tanto que ver con el palpitar de la vida, como con lo intangible de los sueños. Todos y cada uno de nosotros somos capaces de distinguir esa energía que nos transmiten las vibraciones sonoras que al escucharlas ponemos de manifiesto nuestra participación universal.

Culmino este texto compartiendo mi experiencia como músico y maestra de canto, carrera que no sólo me ha llenado de satisfacciones y conocimiento personal sino básicamente me ha ayudado a conectarme con alumnos y público. He podido  entender mejor la forma de ser de cada uno de ellos. Al mismo tiempo he podido ayudarles a explorar y expresar su propia esencia y compartirla con su familia, publico, amigos. Esto ha permitido que ellos mismos entiendan su esencia también.  Si algo revela como nada la espiritualidad de una persona será la música, su música.

 

References   [ + ]

1. Imagen: Concierto Dios de Maravillas. Auditorio FEPADE. Autor: Benito Amaya. 27 Agosto de 2011

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *